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El
último sábado por la tarde los socios Juan Pablo Allan y Carlos Marucci se
presentaron en la sede de calle 53 para formalizar la reserva de nombre de la
lista “Primero Estudiantes”. Ése fue el primer indicio fuerte de que la
decisión del grupo de los 7 encabezado por Julio Alegre era presentarse a
elecciones. Luego, el domingo al medio día, el oficialismo presentó la lista
“Por Estudiantes” con Rubén Filipas como candidato a presidente, y más tarde la
oposición hizo lo propio cerca de las 19 hs. La campaña electoral estaba
lanzada unas horas antes que el equipo comenzara a construir su primera
victoria en el campeonato frente a Arsenal.
Este
espacio, que fuera uno de los primeros en poner en la superficie las
diferencias que con el tiempo fueron indisimulables en el seno de Comisión
Directiva (ver “Fisuras” del 14de enero, o un poco más atrás
“Giros” del 27 de septiembre de 2007), hoy tiene el propósito de
entregarles los mejores elementos periodísticos de cara a la asamblea del
próximo sábado.
Conozca
por primera vez en un medio periodístico, el documento completo de
la renuncia que con fecha del 4 de febrero de este año presentaron los
dirigentes Alegre, Cichetti, Fernández Giachella, Mirenda, Da Giau,
Marucci y Turkenich, y que consta en actas de Comisión Directiva.
"De nuestra
mayor consideración:
Nos dirigimos a ustedes con el
propósito de comunicarles que los abajo firmantes hemos decidido presentar la
renuncia indeclinable a los cargos que desempeñamos en esa Honorable Comisión.
Esta determinación está fundada en
nuestra profunda discrepancia con las políticas que se vienen aplicando
últimamente y que se alejan de la visión estratégica propuesta desde el año
1999, cuando el Dr. Cichetti asumió la presidencia de la Institución como
cabeza de un grupo que adecuó el Club al funcionamiento de un emprendimiento
eficiente y moderno.
Está demostrado que con la políticas
aplicadas a partir de ese año se pueden lograr los mejores resultados
deportivos mediante una actuación honrada y sólida en la gestión económica y
financiera y siguiendo conductas que generaron prestigio hacia la Institución por su
forma de proceder internamente, ante terceron clubes y otros organismos que
interactúan en el mundo del fútbol. Esto
es lo mínimo que los socios reclaman a la dirigencia deportiva.
En sucesivas reuniones de Comisión
Directiva hemos señalado innumerables reservas acerca de situaciones que pueden
tornarse peligrosas para el futuro de la Institución. En
la reunión previa al tratamiento del Balance se advirtió sobre el excesivo aumento
en presupuesto de gastos con su consecuente impacto en el déficit operativo.
También se advirtió en la reunión
que el debilitamiento económico financiero aunque paulatino pondría en riesgo
la soberanía de las decisiones del Club, facilitando de este modo el
advenimiento y accionar de grupos empresarios, que conformados por testaferros
de socios ocultos y fondos de dudoso origen, ya han puesto pie en el fútbol
argentino con los resultados conocidos y donde las pérdidas son para los clubes
y las ganancias para esos empresarios.
En un contexto donde hemos asumido
el compromiso irrenunciable de construir nuestro propio estadio en 57 y 1,
reclamado en forma conmovedora por nuestra gente, especialmente los más
jóvenes, se hace imprescindible gestionar la institución en un marco de
disciplina en las finanzas, conjuntamente con una importante dedicación de la
máxima dirigencia a la gestión cotidiana del Club.
De otra forma se estaría abandonando
el modelo de gestión estratégica que a lo largo de estos años ha posicionado al
Club en un lugar de privilegio, tanto en lo deportivo como en lo institucional.
Se añade a todo esto la demora en
decisiones necesarias para no perder el impulso que debe tener la concreción de
la obra del estadio, la falta de generación de nuevas líneas de acción
indispensables para no detener su avance y desarrollo; el evidente deterioro
del criterio de oportunidad y firmeza en las negociaciones y decisiones
derivadas de las mismas, la discontinuidad en la relación con la Universidad de La Plata, el desaliento a la
presencia y acción de la mujer dentro de la Institución; la
aparición recurrente de personas que flaco favor le hace al Club en lugares
reservados para el plantel profesional, cuerpo técnico y comisión directiva
tanto en la sede como en el country, ejemplos que resultan sólo una mera
enunciación de lo que no debe ocurrir.
Ha transcurrido suficiente tiempo desde
que fueran presentadas nuestras sucesivas advertencias y no sólo no se ha
producido ninguna rectificación del nuevo rumbo tomado, sino que por el
contrario se siguen profundizando los desvíos respecto de las políticas
estratégicas del año 1999. Al mismo tiempo se continúa debilitando el rol de la Comisión Directiva
como órgano de legítimo ejercicio del poder derivado del voto de la mayoría de
los asociados.
Como dirigentes estamos obligados a
hacer lo mejor aunque algunas decisiones no coincidan con los reclamos públicos.
Esa es la ética de la responsabilidad. Por la misma razón no estamos dispuestos
a convalidar un rumbo equivocado y tampoco vamos a apostar desde afuera al
fracaso de la conducción sino a la recuperación de los valores perdidos.
Por último, solicitamos que el texto
de la presente sea volcado en forma íntegra en el acta de comisión directiva
correspondiente."
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