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Al final, Sessa.

     Final de la novela. Gastón Sessa está en la sede de calle 4 firmando -al igual que el Pampa Sosa- su vínculo contractual, después de una extensa jornada de reuniones y de días de dudas.

     Parecía que era de Vélez, que había negociado con el propietario del pase. Ahora Barcelona recibirá la misma suma de dinero, pero de parte de Gimnasia -¿pondrá una parte el propio jugador?- para que el arquero llegue a préstamo por dos temporadas.

    Tan lejos estuvo el Gato de Gimnasia, que se llegó a negociar por una posible llegada de Oscar Córdoba, quien pidió unos 400 mil dólares al año. Sin embargo, la presión del jugador surtió efecto. Claramente, Gimnasia no manejó bien la situación. De palabra, casi pierde un pase ya echo. Ganó sobre la hora un partido que perdía. Sessa podrá caminar tranquilo por la calle y habrá que retirar lo dicho (y pensado) cuando parecía que se iba a Vélez.

     Más allá de la firma de Roberto Sosa, quedó para mañana el vínculo con Leandro González y el contrato con Mariano Messera está para ser firmado. Javier Villarreal está muy cerca tras haber finalizado su vínculo con Banfield y se espera una respuesta de Defensor Sporting por Andrés Lamas, ya que Gimnasia ofreció comprar la mitad del pase. Y por Pedro Irala debe Gimnasia definir si está dispuesto a "sacrificar" un cupo de extranjero en el mediocampista central.

     En cuanto al lateral izquierdo, no hay novedades. Fué ofrecido Cristian Díaz, pero no es el jugador para reemplazar a Domínguez. Y Cabrera no va a seguir en Newell's aunque tenga contrato hasta fin de año  y sería un pecado que Gimnasia lo pierda. Los rosarinos quieren a Escobar, pero no se puede negociar demasiado cuando el Tata es propiedad de Gimnasia y Cabrera no es de Newell's.

Seis meses perdidos.

     Sanguinetti perdió consenso y no hay margen para errores dirigenciales en el mercado de pases.

     Terminó otra pésima campaña y Gimnasia vive momentos difíciles. Existieron errores, no hay dudas. Y si bien esto no empezó con Walter Gisande ni con Guillermo Sanguinetti, no hay lugar para el latiguillo de la "herencia recibida", que es tan cierto como inútil a la hora de armar un equipo para permanecer en primera división.
     Esta Comisión Directiva tuvo lo que hoy aparece como un error de percepción: que el mismo equipo que venía jugando, acomodadito por Sanguinetti y en un marco de mayor tranquilidad, iba a hacer una campaña aceptable. Eso no sucedió. Se apostó por juveniles que no respondieron, continuaron jugadores que no sumaron y los refuerzos no alcanzaron. Alonso al margen -un buen jugador con problemas físicos, no un ex jugador- Gimnasia tuvo el pecado de dejar dos cupos vacantes y elegir a Quinteros como "reemplazante" de Guillermo y de Vargas. Ahora no hay posibilidad de repetir esos errores porque el costo será carísimo.
     Mercado de pases al margen, el gobierno del club no supo comunicar. Las cosas que se hicieron bien, pocos las saben. Los números son una incógnita. Y si bien Gisande eligió el camino de no confrontar, de sacar a Gimnasia de bajo los flashes, alcanzaba con decir "así está la tesorería". Sacar una radiografía económica no implicaba necesariamente desenterrar el pasado.
     El pasado...Gimnasia dijo basta. Dijo "nunca más" y en ese animo de no confrontación, la reunión política de diciembre aparece como un error. Porque niveló hacia abajo. Porque Pellegrino, Gaskin, Hugo Barros Schelotto, Gisande, Vicente, Domínguez, Muñoz no son lo mismo. Porque no sumó nada y pareció un "Pacto de Olivos" tripero. La gestión Gisande empieza ahora.
     Ahora ya está. Es hora de cambiar. Sanguinetti cuando llegó, hacía equilibro sobre un cable de acero. Ahora ese cable es un hilo. El técnico sin dudas tuvo sus errores. Aunque le tocó lidiar con un plantel joven, mal armado y con -algunos-jugadores difíciles, sabía donde se metía. UN EQUIPO ACOSTUMBRADO A PERDER al que no pudo mejorar. El cariño que el hincha siente por el Topo era plata en el banco que ahora se esfumó. Con un crédito acotado, Guillermo Sanguinetti arranca el campeonato dependiendo más que nunca de los resultados.
     Muchos piden un técnico motivador. Ojo con eso, de motivador a "vende humo" hay un paso. Y lo preocupante es que a este equipo -con todas sus variantes- lo dirigió el que transmite (Troglio), el lírico(Maturana) y el pragmático(Falcioni) y a todos les fué más o menos igual. Mal. Por eso, se necesita un plantel nuevo para un equipo nuevo. La era Sanguinetti empieza ahora.
     Sessa y Sosa, ok. Agüero, eh...bien acompañado sí, se necesita que la saque, no un Beckenbauer. González suma, tiene futuro. Le dieron la 10 a Cornejo, Batalla y Villar, como no va a pòder venir Messera a ganarse un lugar. Si venden a Piatti (en este equipo nadie es imprescindible, aunque habrá un costo político que pagar), Cabrera. Y un par de jugadores que marquen diferencias (Chirola Romero o similares) para los momentos en que sea necesario que la individualidad sea más que el equipo.
     Vienen días duros. Gimnasia, su gente, le tiene que poner el pecho. Siempre fuertes, siempre unidos.

Propuesta.

     A ver si les interesa la idea. Es un contacto indirecto pero es -por ahora- el posible. Dejen en esta entrada preguntas para el Presidente Walter Gisande, si quieren acompañando el nombre o apodo con el número de socio y se las trasladaré en una entrevista exclusiva con el blog tripero.

     La intención es que muchas preguntas y cuestiones que se vienen manejando en el blog tengan una respuesta oficial del club en la persona de su máxima autoridad. Descontando el respeto, les pido que aquí dejen sólo preguntas y que en las otras entradas sigamos con los contactos habituales.

     Un abrazo. Facundo. 

Vuelvo al Bosque (estoy contento de verdad).

     No es El Oso de Moris. Es el Lobo del Bosque.

     Parece que ya está. Dos años, seis meses y diez días habrán pasado desde aquel último partido frente a Newell's hasta el regreso contra Lanús. Pasaron también muchas cosas. ¡Cuantas! Desde vivencias muy personales (las de muchos que jamás quisieron pisar 32 y 25) hasta una lucha colectiva de aquellos que se reunían en la sede y el llamado del pelado Mosetti -"¡Triperos!"- convocaba a la asamblea. ¡Cuantas cosa pasaron! Muñoz quería comprar el Estadio Unico y el Bosque era obsoleto. Hasta algunos decían -en voz alta- que el Ciudad de La Plata lo iban a pintar de azul y blanco.
     Ni hablar del futbol: antes, la pelotita entraba, ahora no. Tardes tristes en los clásicos, noches que se vivieron con una gran amargura, como aquellos dos episodios ante Boca. UNA IDENTIDAD PERDIDA. Cada uno las vivió como pudo: pegados a la radio en el Bosque, en casa junto a la TV, en el estadio donde lo que se veía en la cancha parecía una pesadilla...
     Podría escribir que la revisión de Coprosede fué favorable, que no se habló tanto de cuestiones estructurales y si de organización del partido, que piden buen comportamiento del público porque sí no...que serán 18.500 lugares (en una cancha en la que su último partido definía el final de una de las cuatro ligas más importantes del mundo), que hay que esperar a la oficialización que será el martes... Me niego. Hay que hablar de sueños, de ilusiones, de fantasmas, de sentimientos. Y como todo eso no siempre va de la mano con el talento, le pido permiso y le agradezco -aunque el jamás se entere- al maestro Eduardo Galeano por haber puesto en tinta y papel lo que uno siente cuando camina entre los eucaliptos para vivir una tarde de futbol.
                       
                                             El estadio

          ¿Ha entrado usted, alguna vez, a un estadio vacío? Haga la prueba. Párese en medio de la cancha y escuche. No hay nada menos vacío que un estadio vacío. No hay nada menos mudo que las gradas sin nadie.
          En Wembley suena el griterío del Mundial del 66, que ganó Inglaterra, pero aguzando el oído puede usted escuchar gemidos que vienen del 53, cuando los húngaros golearon a la selección inglesa. El Estadio Centenario, de Montevideo, suspira de nostalgia por las glorias del futbol uruguayo. Maracaná sigue llorando la derrota brasileña en el Mundial del 50. En la Bombonera de Buenos Aires, trepidan tambores de hace medio siglo. Desde las profundidades del estadio Azteca, resuenan los cánticos ceremoniales del antiguo juego mexicano de pelota. Habla en catalán el cemento del Camp Nou, en Barcelona, y en euskera conversan las gradas del San Mamés, en Bilbao. En Milán, el fantasma de Giuseppe Meazza mete goles que hacen vibrar el estadio que lleva su nombre. La final del Mundial del 74, que ganó Alemania, se juega día tras día y noche tras noche en el Estadio Olímpico de Munich. El estadio del rey Fahd, en Arabia Saudita, tiene palco de mármol y oro y tribunas alfombradas, pero no tiene memoria ni gran cosa que decir.   

                                 Eduardo Galeano (El fútbol a sol y sombra, 1995)  

Piatti no se va.
     Ignacio Piatti sorprendió en la cancha de Arsenal cuando lo consultaron por su pase a Boca y dijo "No me voy". Hoy, ratificó sus dichos en Abasto, en la vuelta a los entrenamientos. "Lo quiero dejar claro ahora. Hablé con Walter Gisande, le dije que no quería ser transferido a ningún lado, que estaba muy cómodo acá porque me siento muy bien. Quiero seguir peleándola acá. Los hinchas me hicieron sentir muy bien, muy cómodo así que me queda un año más de contrato y lo quiero cumplir."
     Además Piatti remarcó que, si bien su experiencia europea no fué buena, ese no es el motivo para descartar una transferencia. "Tengo problemas personales que hacen que no quiera irme del país. Cuando yo me fuí a Francia no había jugado en primera, no había debutado y me fuí muy mal para allá. Me llevaron a Francia con muchas ilusiones y nunca jugué, ni un partido siquiera. Con los tipos que me llevaron la pasé muy mal, pero ahora no es eso lo que me impide irme. Hy problemas personales que tendo que solucionar y después de un año se verá."
     -¿El volante derecho de Gimnasia en la temporada que viene será Piatti?
     -Sí, sí. Seguramente sí.
     Ese último diálogo de la tarde es contundente. Y debe generar dudas en la dirigencia, que contaba con el dinero de una venta de Ignacio Piatti para afrontar las incorporaciones  a préstamo de varios futbolístas. ¿Cómo afrontará Gimnasia el armado de un nuevo plantel? ¿Habrá plan B?