Estudiantes sumó un punto y perdió dos en su debut en la Copa Libertadores. Siempre es bueno no perder de visitante pero teniendo en cuenta el comienzo y las falencias del rival dejó dudas. El tiempo dirá cuánto le servirá el 1-1 conseguido anoche en el Atanasio Girardot ante Deportivo Independiente Medellín. De mayor a menor fue lo del equipo que padeció los últimos días una intoxicación de varios jugadores y pese a la minimización de los protagonistas le costó en los 96 minutos del partido. Ahora está obligado a ganarle a Cusco como local y tratar de ir por el golpe ante Flamengo para que este empate sirva aun más.
El partido empezó de la mejor manera para Estudiantes que en menos de cinco minutos estaba 1-0 arriba por el gol de Tiago Palacios, que terminó una jugada que inició Facundo Farías jugando de falso “9”. El argentinouruguayo se aprovechó del rebote de un defensor y la pelota se coló por el segundo palo de Eder Chaux, que pese a estirarse no llegó de ninguna manera.
El gol le dio tranquilidad al Pincha pero no le hizo mostrar su mejor versión. Quedó claro que Guido Carrillo no estaba en condiciones de jugar por el cuadro febril que arrastró desde su llegada a Medellín. Estuvieron bien Farías y Palacios, pero el capitán no mostró sus pergaminos. Ni siquiera en pelota parada pudo hacerse fuerte.
Por eso el DIM empezó a animarse y aprovechó el viento a favor y con juego directo, pelotas paradas picantes y las subidas de Frank Fabra por izquierda empezó a tocar el timbre de Fernando Muslera que se salvó a los 23 minutos de un empate que hubiese sido un dolor de cabeza. El parate para hidratarse le vino bien al Cacique Medina para acomodar las líneas, sobre todo después de la amarilla a Ezequiel Piovi.
Fue Tiago Palacios el que mejor entendió el partido, que solo Estudiantes con sus errores fue dejando al local en partido. Por ejemplo en un minuto González Pirez le entregó mal una pelota a Meza y fue lateral y la jugada siguiente terminó con una innecesaria falta de Tomás Palacios en la puerta del área. Ni hablar el cabezazo para adentro de Benedetti en el cierre del primer tiempo que le dejó un tiro libre de gol a Fabra.
El Pincha cerró ese período arriba en el marcador pero con algunas dudas en el juego y una certeza: jugadores que no estaban en lo mejor desde lo físico. Se venían cambios por delante para no pasar sobresaltos. El esquema, con Farías adentro en lugar de Castro fue un 4- 4-2, con Palacios y Cetré como carrileros y ambos, sobre todo el “10”, alejado de la pelota siendo el que mejores sensaciones generaba cada vez que tocaba la pelota.
No movió el banco Medina y Estudiantes siguió igual que en el tramo final del primer tiempo. Con espacios en la contra que no supo aprovechar y con problemas ante cada pelotazo frontal o cruzado. Para colmo el árbitro venezolano empezó a “equivocarse” más y el partido quedó a un error o un fallo que arruinase lo cosechado.
Los cambios llegaron recién a los 15 minutos y fue por tres: afuera Cetré, Farías y Carrillo, los tres de arriba que no podían correr ni aguantar la pelota. Pero lejos de mejorar las cosas siguieron empeorando. El equipo potenció su mal andar y lo que parecía la salvada de la noche de Muslera a Cataño con su brazo derecho no sirvió de nada porque a la jugada siguiente Francisco Chaverro marcó el empate tras ese tiro de esquina que terminó con el delantero sin marca. Lo que sucedía era lo que estaba pasando adentro de la cancha. Iban 18 minutos y empezaba a oscurecerse la noche que había comenzado con mucha luz.
El final del partido fue un sufrimiento para un Estudiantes perdido y sin resto físico. Todos los problemas de la previa con fiebre y gastroenteritis de varios jugadores fue un reflejo del juego. Jugó a aguantar porque nunca en el juego pudo recuperar la manija. El buen primer tiempo de Palacios fue lo opuesto en el complemento: se derrumbó por completo.
No pudo enderezar el rumbo el Pincha que no hizo más cambios hasta el final pese a lo adverso del escenario: Neves y Brian Aguirre como para hacer pasar el reloj y reoxigenar a un equipo que perdió a su mejor jugador, Mikel Amondarain. Estudiantes terminó en cancha con un equipo impensado. Fue un empate con sabor agridulce y mucha preocupación de cara al futuro. Jugando así no va a poder llegar muy lejos, sino todo lo contrario.
Nota publicada originalmente en: https://www.eldia.com/nota/2026-4-9-5-34-30-de-mayor-a-menor-el-pincha-empato-en-colombia-deportes






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